Curso Yoga (Parte II) Rotación del cuello, La flor, Posición del loto ...

 

   Rotación nuca

  Desentumece el cuello y los hombros y alivia la rigidez de la nuca.Alivia los dolores de cabeza. Proporciona relax al resto del cuerpo. Evita la papada. Es recomendable para el insomnio.

 

 

 

 

 

  Siéntate con la espalda bien recta, deja caer lentamente la cabeza hacia la izquierda, después hacia la derecha, luego sube la cabeza hacia arriba y después hacia abajo estirando bien el cuello. Realiza la rotación también en sentido contrario. Sobre todo muy despacio, para no marearse . Respira suavemente en cada movimiento. Relájate durante el ejercicio.

 

  El gato y el perro El gato y el perro estimula las energías, levanta el ánimo. Fortalece y relaja la columna. Estira la región de la barbilla reduciendo la papada. Libera y estira la parte delantera del cuerpo. Reafirma los brazos.

 

 

 

 

  Arrodíllate a cuatro patos, contén el abdomen y los gluteos, imita los movimientos de un gato arqueando la espalda hacia arriba, inspirando. Aguanta la posición unos segundos y vuelve al punto de partida, espirando y relajándote. Siente como el cuerpo se extiende y desespereza. El estiramiento felino es un ejercicio de relajación fantástico con unos beneficios magníficos para la espalda.

 

 

  LA FLOR La postura llamada "la flor" agiliza los dedos, alivia los dolores de las articulaciones. Mejora el riego sanguíneo proporcionando color y juventud a las manos.

 

  Cierra las manos y aprieta los puños con fuerza, a continuación abre las manos como si fuesen una garra , después extiende las manos imaginando que son una flor desplegando sus pétalos al amanecer. Repite el ejercicio dos o tres veces.

 

 

 

 

  El Loto El loto es una posición de relajación interna, de conexión con uno mismo. Es buena para interiorizar y sentir nuestro estado, con ella buscaremos la paz y el equilibrio. Relaja todo el cuerpo y a la vez estira y fortalece las piernas y la parte inferior de la espalda. Relájate y siéntete feliz en esta postura. Respira con calma.

 

  Siéntate sobre el suelo, la espalda erguida, coloca la planta del pie izquierdo sobre el muslo de la pierna derecha, flexione la pierna derecha y coloca el pié sobre el muslo izquierdo. La espalda bien recta y las rodillas lo más cerca posible del suelo. Respira y relájate en esta posición. Respira y profundiza. Interiorízate Cuando te sientas cómodo en esta postura podrás utilizarla para la meditación.