La musicoterapia

                         La musicoterapia

 

La musicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza la música y sus componentes musicales con el objetivo de satisfacer nuestras necesidades físicas y psíquicas. Todos nosotros reconocemos cuando unas melodías nos resultan tristes y otras alegres, también podemos intuir cómo éstas influyen anímicamente en nosotros y por eso elegimos las obras musicales de acuerdo a aquellas energías con las cuales contamos en diferentes momentos.

 

Mediante el uso de la musicoterapia podemos obtener efectos relajantes sorprendentes a través de estímulos melódicos reduciendo los pensamientos negativos que, de forma indirecta, nos producen muchos de nuestros males físicos.

 

 

Si bien la musicoterapia se conoce desde épocas muy remotas; es a partir del siglo XX, durante los años 40, cuando comienza a ser empleada como parte de tratamientos de recuperación, proporcionando a las personas efectos positivos tanto a nivel mental como físico.

 

La musicoterapia actúa e influye positivamente para lograr un buen desarrollo de la autoestima, recuperando los estados perdidos de confianza, seguridad y realización en uno mismo. Según algunos terapeutas, la armonía que producen los cantos a través de las voces, es lo que permite a la música actuar de forma profunda en nuestra psique. Las vibraciones de la música provocan una vibración similar en nuestro organismo lo que potencia nuestro sistema energénico, ya que los chakras (centros enérgeticos), las células y diversos sistemas del cuerpo tienen la capacidad de resonar acústicamente.

 

Otro efecto benéfico a destacar de este tipo de terapia es la mejora en las relaciones interpersonales. Al mejorar el estado mental del individuo aumenta su capacidad de socialización ayundándole a abrirse a los demás y a disfrutar de la vida de forma más plena.

 

La terapia musical actúa con funciones eficaces sobre trastornos emocionales que afectan al sistema nervioso, especialmente la ansiedad y la depresión en sus diversas variantes. Las vibraciones que la música motiva en nuestras mentes ayudan a reparar daños en los nervios que se encuentran en desequilibrio.

 

También, puede influir positivamente en problemas de alcoholismo, casos de tabaquismo, y otras adicciones e incluso llegar a prevenir suicidios.

 

 

Por otro lado, la importancia de la música en el desarrollo de los niños tiene un papel fundamental ya que permite educarlos de forma armónica e íntegra, constituyendo una de las más importantes actividades de tipo humanístico. Las experiencias musicales de participación activa, es decir aquellas que combinan la música con la realización de alguna activad o juego, son el medio ideal para promover el desarrollo intelectual, físico, sensorial y afectivo de los niños. El objetivo de la educación musical es estimular su capacidad creadora, así como también su sensibilidad y afectividad y sus habilidades motoras.

Podemos decir, por tanto, que la música estimula nuestro organismo. Su lenguaje no es posible llevarlo a las palabras y es único, captándose a través de la vibración y la energía. Es así como la música melódica actúa sobre cuerpo, mente y espíritu. Como dijo el célebre filósofo griego Platón: 'La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo'.