Flores de Bach

                           Flores de Bach

 

La naturaleza nos brinda un sinfín de posibilidades, incluso las de poder curar enfermedades empleando distintas flores silvestres. Es interesante observar cómo todo es brindado por la madre Tierra, tan sólo hay que saber entender las verdaderas causas que nos lleva a perder la salud de nuestro cuerpo.

 

 

El Dr. Bach fue un importante médico y homeópata, pero principalmente un profundo investigador. El tiempo que dedicó a sus experimentos en la zona de Gales con flores silvestres localizadas en Gran Bretaña, le otorgó una gran reputación a partir de crear 38 fórmulas naturales destinadas a curar distintas enfermedades.

A cada una de éstas, les adjudicó propiedades curativas producidas, según él, por diferentes problemas emocionales. Hoy en día son conocidas como "Flores de Bach". Su base teórica se apoya en la creencia de que las enfermedades físicas presentan un origen emocional, y que si estos conflictos emocionales persisten en el organismo durante un tiempo prolongado, el cuerpo los empieza a manifestar a través de enfermedades.

 

 

Por esta razón, según el Dr. Bach, si uno recupera el equilibrio emocional, logrará también resolver la enfermedad física. Para él, la enfermedad no es más que el resultado de un conflicto entre la mente y el alma: es necesario un esfuerzo mental y espiritual para hacerla desaparecer. La enfermedad es una consecuencia, o sea, el último resultado producido en el cuerpo. Su propuesta terapéutica está dirigida a curar los males del espíritu; y el método natural de las flores es el camino más indicado para conseguirlo.

 

El uso de remedios naturales se remonta a la época de la Edad Media, donde era más frecuente encontrar diversos preparados provenientes de plantas y flores para curar dolencias y enfermedades, y que han sido conservados a lo largo de los siglos por la tradición en distintos ámbitos populares.

 

En la actualidad, las Flores de Bach son prescritas habitualmente por homeópatas o idóneos en la materia, cuya presentación consiste en unos pequeños frascos con goteros. Las mismas están agrupadas en 7 especialidades, dependiendo del tipo anímico que se deba tratar.

 

Existen flores para tratar los temores personales, para regular la ansiedad, para superar la incertidumbre, para los problemas de insomnio, para la depresión, para la soledad, para tratar la desesperación, etc. Inclusive son recomendados para corregir rasgos de la personalidad que se desea cambiar: la superficialidad, la posesividad, el egoísmo, el desaliento, entre otros.

 

El uso correcto de las Flores de Bach asegura expulsar el mal del organismo, incorporar energía positiva, eliminar la enfermedad y reestablecer la salud al cuerpo.