Entre curanderos y amuletos

 

 

 Curanderos y amuletos son los encargados de contrarrestar el mal de ojos, pero cual es el orígen de este mal?

 

 

 No se sabe exactamente la procedencia de esta creencia, pero el mal de ojo es uno de los trastornos de noción popular mas difundido. Todas las madres, cuidan a sus bebes de este fenómeno, desde las antiguas culturas orientales o occidentales, prevenirse del mal de ojos, es algo arraigado en los pueblos, aún en los comienzos del siglo XXI.

 

 

 Poco se sabe a ciencia cierta, pero se apunta a que puede iniciarse con la mirada de alguna persona, conocida o extraña, voluntaria o involuntariamente y ya sea por una gran envidia o así como también, por una gran y profunda admiración, pero lo cierto es que provoca un trastorno que puede llegar a ser severo en el individuo destinatario de dicha mirada.

 

 Al “aojamiento” o mal de ojos, se le suele atribuir manifestaciones y síntomas diversos, desde un abatimiento general, dolores de piernas, un marcado desgano, pérdida del apetito, hasta pozos depresivos severos, en el caso de que no sea erradicado el mal a tiempo. También se le atribuyen al mal de ojos, algunos hechos de mala suerte o infortunio recurrente, sin una causa justificada en donde la victima no puede salir por su propia voluntad de una seguidilla de percances, pérdidas y accidentes, sin que pueda hacer nada para evitarlo. Tanto los trastornos físicos como los de infortunio, deben de ser erradicados para que finalicen sus efectos negativos.

 

 

                                 La transmisión del mal

 

 Algunos afirman que la mirada es el reflejo real del sentimiento genuino del alma, y que la envidia que genera en algunas personas (aún de forma involuntaria y sin deseos de provocar un mal) determinados hechos o situaciones, es la causa que irradia una mala energía que se proyecta hacia la victima, que es el destinatario final, por ser el causante de esa envidia irracional profunda.

 

 Curar o contrarrestar el mal de ojos, tiene varias y variadas formas, y dependen de la cultura, región, creencia religiosa o creencias paganas, y van desde oraciones, estampas de santos, amuletos, talismanes y la mas popular de todas que es colocar una cinta o objeto rojo en el cuerpo de quien se desea proteger, con el fin de “atraer” la mirada hacia allí. En el antiguo Egipto utilizaban el Ojo de Horus, como un amuleto con poderes mágicos para prevenir el mal de ojos, creencia que hoy día sigue vigente en varias culturas occidentales.

 

 

 Es bastante común la consulta a curanderos, chamanes o brujos que se consideran, a modo público, capaces de suprimir los daños causados por el mal de ojos.