RELATO

Tan solo faltaban 10 minutos para q el tren se parara en estación q me conduciría hasta Él. Tremendamente nerviosa, había estado todo el día planeando aquel momento… Quería estar perfecta para El, deslumbrante… Un baño relajante con sales… la piel hidratada, perfume y la lencería comprada especialmente para ese día me hacían sentirme un poco mas segura de mi misma, me sentía feliz de verle, y eso me hacia sentirme de alguna manera hermosa.

Mirando continuamente el reloj cada segundo se iba haciendo mas largo, parecía q esos 10 minutos no iban a pasar jamás, y cada vez iban creciendo los miedos en mi, y si algo fallaba? Por fin se divisaba la estación, me incorporé lentamente estaba realmente nerviosa me coloque el vestido cogí el bolso y lentamente me dirigí a la puerta…. Ya estaba en el andén de la estación, caminaba mirando a ver si le divisaba mientras me dirigía al punto donde habíamos quedado para encontrarnos. Aun no había llegado paseaba nerviosa esperando q el apareciera.

De repente siento q alguien detrás de mi me aparte el pelo de la nuca, y siento Su voz era El.
-Buenas tardes princesa.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo me giré y le mire con una tímida sonrisa no era capaz de mirarle directamente, mi mirada se volvía tímida, a su lado… me sentía tan segura y tan pequeña a la vez.

Agarro mi mano con seguridad y me dijo vámonos, nos dirigimos a su coche, hablamos de trivialidades por el camino… q tal el viaje… cosas banales q en realidad no nos importaban a ninguno de los dos…. Es mas podría a firmar q realmente ninguno de los estaba realmente atento a la conversación, al menos mi mente no podía desviarse el deseo de sentir sus manos sobre mi piel… de ser el objeto de su deseo y satisfacción.

Llegamos a su casa directamente me guió a una habitación, encendió unas velas q previamente había colocado para a ocasión alrededor del cuanto donde nos encontrábamos.

-Desnúdate. Me espeto, esbozando una sonrisa en la q se reflejaba el deseo de verme desnuda.

Excitada por su petición y al mismo tiempo nerviosa comencé a desabrochar la cremallera del vestido, dejando después q los tirantes fueran resbalando lentamente por mis brazos y dejando después q el vestido se deslizara por mi piel hasta caer al suelo.

Había escogido para tan importante ocasión un conjunto de lencería de encaje gris perla de un corsé con su liguero medias hasta el muslo y unas braguitas de encaje a juego con el corsé.

Comencé a separar el liguero de las medias mientras le miraba y le dedicaba mi mejor sonrisa, sentía como el clavaba su mirada en mi, sereno parecía impasible observando todos y cada uno de mis movimientos. Me descalcé y caminé lentamente hacia donde el estaba sentado. Pesé a q sabía q quizás no fuera de su aprobación decidí dejarme guiar por mis instintos y sin mirarle a la cara, por el miedo a su reacción coloque mi pié encima de su muslo y me quite la media, hice la misma operación con la otra pierna, para mi sorpresa rozo con su mano la piel de mi muslo mientras me dedicaba una sonrisa.

Al mismo tiempo q mi pie tocaba el suelo se levantó me rodeo con sus brazos y me besó, tan intensamente q me sentía como si fuera el primer beso recibido como una niña asustada cuando la besan por primera vez y empieza a descubrir esas sensaciones.

Comenzó a desabrocharme el corsé despacito lentamente iba dejando aflorar mis senos, empezaba a agitárseme la respiración tenia la necesidad de sentir sus manos sobre mi piel de sentirme desnuda ante Él y para Él. Debió notarlo pq comenzó a quitarme el corsé mas rápidamente, me indico q me quitara las braguitas, se separó un poco de mi y contemplo mi cuerpo desnudo desde la distancia mientras sonreía.

-Túmbate en la cama. Sin titubear acepte y me dirigí lentamente a la cama.
-Confías en mi? Preguntó, quizás lo q para Él era la pregunta mas común, para mi la respuesta era difícil. Confiaba en el mas q en nadie en el mundo, dejaría mi cuerpo a su voluntad sin oponer ningún tipo de resistencia, tenia algo q me hacia sentir suya, y por la falta de palabras de no saber como explicárselo asentí.

Cogió unos grilletes de la mesita y me los mostró con una sonrisa, me pidió q extendiera los brazos, sin mediar palabra obedecía cada orden q me daba cada vez mas deseosa de cumplir sus deseos. Cogió mi mano y como quien coloca una pulsera cerró el grillete en mi muñeca paso la cadena por uno de los hierros de forja, y cogiendo mi otra muñeca cerró el otro grillete.

Sigues confiando en mí  ¿Pregunto de nuevo volví a asentir anhelante de lo q pasaría después. Con un pañuelo nublo mi vista, estaba totalmente a su merced. Solo quiero q sientas me dijo. Su voz me tranquilizaba, cada vez más nerviosa y deseosa de saber q me acontecería esa tarde.

Comencé a sentir frío por mis pezones pronto descubrí q estaba pasando un hielo por ellos, los mismos q iría chupando el agua q se iba derritiendo sobre mi piel, sentí el roce de su piel contra la mía, aunque no pudiera verle me excitaba enormemente la idea de saber q el estaba desnudo frente a mi. Sentía como una de sus manos acariciaba y pellizcaba mis pezones con fuerza mientras con la otra iba bajando el hielo…. Lentamente por mi piel iba bajando hasta introducirlo en mi sexo, mi cuerpo se arqueo levemente de placer al sentir el frío del hielo y su mano introducirse en mí.

Escuché como de nuevo se abría el cajón de la mesita minutos después, comprendí q había sido para sacar dos pinzas q colocaría en mis pezones, mezcla de dolor y deseo recorría todo mi cuerpo, todo aquello q para mi era desconocido producía q cada vez se mojara mas mi entrepierna. Él paso su mano por ella lentamente, con su mano separo mis muslos y empecé a sentir como su cuerpo iba acoplándose al interior de mis piernas. Empecé a sentir el roce de su pene, cada vez me sentía mas mojada cada vez me aumentaba mas la necesidad de sentirme penetrada por el. Hasta el punto de decirle Por favor follame… Quieres q te folle perra?  contesto El, si de verdad lo quieres suplícalo, con la voz entrecortada por la respiración le supliqué q me follara mientras iba sintiendo como Su pene se introducía en mi. Acoplándome a cada movimiento de él sintiendo como el ritmo de nuestros cuerpos iba aumentando por segundos, mientras mis manos se aferraban a su piel sentí como me mordía en el cuello. Cada vez los movimientos se tornaban mas rápido, estaba apunto de llegar al orgasmo, justo cuando le iba a pedir permiso para llegar al orgasmo, casi como si me hubiera leído la mente, me dijo simplemente déjate llevar. Sentí el orgasmo mas intenso q había tenido en mi vida gracias El, todo por y para El. Me susurro quieres mi semen?. Le susurre lentamente lo deseo, sentí como me quitaba los grilletes, como mis ojos eran liberados de la venda el se sentó al borde de la cama. Me baje de la misma me postre ante el de rodilla admirando su miembro q el había tenido a bien de regalarme durante esas horas lo cogí entre mis manos mirándolo, lentamente me lo lleve a la boca pasando la lengua antes de introducirlo en la misma lamiéndolo y comenzando a dejar q mis labios fueran rozándolo mientras cada vez mas se iba introduciendo en mi boca, cada vez con mas ansias le deseaba, deseaba sentir su semen corriendo por mi boca, al mismo tiempo q se la chupaba con mi mano iba acariciando sus testículos. Sentí como me agarraba del pelo e introducía todo su penen en mi boca, para derramar así dentro de ella su semen.

Al terminar se acostó y me pidió q me recostara a su lado, no hubo ni una sola palabra, nada, solo caricias, el tacto de nuestras manos pasando por la piel del otro. Pero creo q sobraban las palabras, los dos sabíamos q desde aquel momento era Suya así me sentía y quizás así me sentiría para siempre.