MAGIA Y FISICA

La Magia del Caos emergió a finales de una era cuya Gran Historia fue la Ciencia y el Progreso. Sin embargo, la historia de la "extraña ciencia" de la Mecánica Cuántica ha abierto la puerta a fenómenos que previamente habrían sido rechazados. La Magia del Caos ha sido, desde su concepción, coloreada por este micro-Aeon de la ciencia postmoderna. ¿Cuánto usa el hechicero de esta ciencia?
La Interfaz Ciencia-Magia

En los pasados veinte años, místicos y magos con una inclinación teórica han sido atraídos incrementadamente por las ciencias físicas, buscando modelos de sus experiencias. El "Tao de la Física" de Fritjof Capra y "La Danza de los Maestros Wu Li" de Gary Zukav, comenzaron la bola rodante que desarrolla las implicaciones místicas del universo dependiente del observador; Robert Anton Wilson sugirió lo compatibles que son la física cuántica y la magia en sus "Papeles de los Illuminati". Más recientemente, Peter J. Carroll ha construido una teoría de la magia completamente basada en la cuántica, la Teoría de la Magia del Caos (en Liber Kaos ).
Los rasgos peculiares de la teoría cuántica son:
• La propiedad de onda de la materia y la energía : Cualquier objeto que obedece a la teoría cuántica (e.g. una partícula tal como un electrón) puede estar en más de un lugar a la vez. Su posición está "difuminada" dentro de una función de probabilidad , que nos dice la probabilidad de encontrarla en algún lugar dado, cuando medimos su posición.
• La propiedad de partícula de la energía y la materia: Cuando medimos la posición de un objeto cuántico, lo apuntalamos, como si estuviera en un estado propio de una partícula - i.e. previo a nuestra medida, el objeto no estaba realmente en un lugar en el espacio-tiempo ordinario; solamente tenía una onda probabilística natural; después de que nosotros medimos su posición, obtiene una posición real en el espacio-tiempo ordinario. Esto es llamado " colapsando la función de probabilidad " o " colapsando la función de onda ". Lo que ocurre es que nuestra observación causa sus propiedades a manifestar.
• El universo dependiente del observador : El hecho de que nuestra observación crea la manifestación particular de la realidad que estamos observando.
• El salto cuántico : Los objetos cuánticos tienen la propiedad de desaparecer de un lugar y reaparecer en otro sin cruzar la distancia entre ellos . Un electrón moviéndose desde una órbita en un átomo a otra, lo hace de esta forma.
• Indeterminación . El Principio de Incertidumbre de Heisenberg declara que no podemos medir con absoluta exactitud la posición y la velocidad de cualquier objeto cuántico a la misma vez. Mientras más exactamente medimos la posición de un electrón, menos exactamente podemos medir su velocidad . La posición y la velocidad son un par combinado de variables, como la energía y el tiempo.
• No-localidad : El colapso de la función de probabilidad causado por nuestra observación, implica que la dependencia del observador es no local en el espacio; esta no-localidad es sugerida por los experimentos de Alain Aspect, y la interpretación de ellos de John Bell. En estos experimentos se demostró que si dos fotones son disparados desde la misma fuente en direcciones opuestas, y polarizamos a uno de ellos, el otro se polariza también. De algún modo, permanecen conectados, incluso aunque estén viajando apartadamente a la velocidad de la luz.
Los rasgos de la teoría cuántica hacen sonar el toque de muerte del monolítico antiguo materialismo científico, que dependía fuertemente de la noción de un universo "objetivo" ahí fuera. El fenómeno de la dependencia del observador, hace que sea probablemente la consciencia del observador en sí misma, la que colapsa la función de onda. Esto hace que la magia sea una opción más probable que en el universo de maquinaria de reloj de Newton-Descartes, en el que la consciencia era un "fantasma en la máquina". La simpatía por la magia está en aumento por la no-localidad también: si los objetos que han estado en contacto con otros permanecen en contacto no-localmente, entonces tenemos un tipo de enlace mágico.
Pete Carroll hace uso de estos aspectos y otros en su Teoría de la Magia del Caos (TMC). Él también hace algunas predicciones basadas en lo cuántico sobre la realidad mágica. Por ejemplo, la TMC declara que la información sobre un evento u objeto, solamente continúa emitiéndose mientras que el evento u objeto sigue existiendo. No hay eco de un evento sobreviviendo en el futuro, ni Archivos Akásicos. Un rasgo más profundo de la emergente metafísica cuántica es que sus exponentes toman seriamente la peculiar cantidad llamada función de onda . Uno de los pioneros de la teoría cuántica, Erwin Schrodinger, aconsejaba una descripción cuántica de las ondas alrededor de un átomo - la ecuación de Schrodinger - que definía matemáticamente la función de onda. Esta cantidad es tornada dentro de la función de probabilidad elevándola al cuadrado. La función de probabilidad es la cantidad que nos capacita para calcular las posiciones probables de las órbitas del electrón alrededor de los átomos. Su raíz cuadrada, la función de onda, ha sido previamente considerada como no teniendo realidad física, incluso aunque es la base de la ecuación; la mayoría de los físicos y químicos están acostumbrados a considerarla como una mera conveniencia matemática con ninguna contrapartida física o metafísica. Más recientemente, Carroll y el físico Amit Goswami (en El Universo Autoconsciente ) han postulado que la función de onda tiene realidad. Goswami desarrolla una teoría de metafísica idealista en la cual la realidad subyacente es vista como una mente no-local que colapsa la onda. Él considera las ondas de probabilidad como potenciales , posibles estados de un sistema físico existiendo en un tipo de metafísico reino platónico. Él escribe:
"... el idealismo monista despega donde la interpretación de Copenhagen se convierte en poco definida; declara explícitamente que las ondas cuánticas son reales pero existen en un dominio transcendente que está más allá y en adición a la realidad material.
Yo propongo que el universo existe como potencia sin forma en una miríada de posibles bifurcaciones en el dominio transcendental y se vuelve manifiesto solamente cuando es observado por seres conscientes..."
Esto es claramente similar a la posición de Jung sobre la sincronicidad, fundamento familiar a la mayoría de magos:
"... Los fenómenos sincronísticos demuestran la ocurrencia simultánea de equivalencias significativas en procesos causalmente no relacionados; en otras palabras, prueban que un contenido percibido por un observador puede, a la misma vez, ser representado por un evento externo, sin ninguna conexión causal. De esto se sigue que o la psique no puede ser localizada en el tiempo, o que el espacio es relativo a la psique..."
Carroll desarrolla la noción de funciones de onda como realidades metafísicas-mágicas:
"... El paradigma de la TMC declara que las funciones de onda son realmente una descripción matemática de patrones etéricos, y que este éter puede ser considerado como una forma de intercambio de información entre eventos materiales... Las funciones de onda cuánticas no describen directamente la conducta real de los eventos clásicos. Ellas describen los efectos probabilísticos de los patrones de éter, que pueden ser considerados como un tipo de substancia sombra, bajo el progreso de los eventos materiales..." - Liber Kaos.
El dualismo espíritu-materia es rechazado tanto por Goswami como por Carroll. Carroll escribe:
"... ese caos desde el que la materia y el éter co-evolucionan. La materia y el éter son simplemente dos de las propiedades que el siempre misterioso efecto del universo exhibe a nuestra percepción- ibid."
Volviendo a Jung, encontramos la misma conclusión:
"no es solamente posible, sino que bastante probable, incluso, que la psique y la materia sean dos diferentes aspectos de una y la misma cosa..."
Hay parece ser, un consenso emergente de que las ideas basadas en el dualismo, así como en el monismo materialista, son desesperanzadoramente deficientes, y que la física cuántica necesita ser tomada seriamente, como una teoría que abraza las experiencias tanto de la materia como de la consciencia.
 
La Física de la Consciencia
Las teorías mágicas basadas en la cuántica, han propuesto extensamente todo lo relacionado al universo, no diciendo nada virtualmente sobre la física de la consciencia. La naturaleza física de los procesos que enlazan los eventos en la consciencia, con los eventos en el "mundo exterior" nunca ha sido precisamente identificada; el cisma ha permanecido desde el dualismo cartesiano, un enlace perdido, un abismo entre la consciencia y la materia. El observador/actor ha sido integrado dentro de las ecuaciones, pero como un desconocido, una caja negra, un factor secundario; ninguna de las corrientes teorías de la consciencia son del todo satisfactorias al considerar un enlace entre la magia y la física.
¿Cuánto adquirimos del macrocosmos cuántico al microcosmos de los procesos neuronales en nuestros cráneos? Sobre una mano tenemos un universo bien apropiado para la magia - la información está localizada en el espacio, haciendo que los actos básicos de adivinación y encantamiento sean posibles. Sobre la otra, tenemos un par de kilos de calientes, húmedos microcircuitos que la ciencia nos dice están limitados en sus efectos para el (parcial) control de unas pocas docenas de kilos de tejidos variados. Las dos mitades del proceso hacen juego, el sistema nervioso parece simplemente demasiado clásico en su física para hacer algo interesante a Nuestra Señora del Vacío Cuántico. Nuestra imagen física de la consciencia es aprehendida al nivel del software . La frase sugiere causalidad mecánica, una noción esencialmente del siglo 19. Esta imagen mecanicista viene fácilmente a la mente, cuando uno considera el modelo de la consciencia como un epifenómeno de eventos en los esquemas del cableado neuronal.
Este modelo de circuitos, este desenredado mapa del metro de los senderos eléctricos del cerebro, busca contener el fenómeno de la consciencia. El modelo de sistema de circuitos, es análogo a los sistemas de intercambio y recuperación de memoria en los ordenadores, pero no provee un cuadro convincente de lo que es eso que está haciendo la recuperación y tomando decisiones. Así que ¿qué criterio satisfaría una teoría mágica cuántica de la consciencia?
•  La identidad, o al menos convincente similaridad de tipo, entre la física de la materia "aquí", en el cuerpo-mente, y la materia "ahí", en el universo que lo rodea.
•  La credibilidad subjetiva, a la extensión de que la teoría colapse el dualismo mente/materia. Con tal de que la física deje agujeros de credibilidad que no satisfacen las dimensiones subjetivas de la consciencia, las teorías transcendentalistas los llenarán.
La teoría debería también generar nuevas perspectivas mágicas.
 
La Consciencia como un condensado Bose-Einstein
La teoría de la consciencia como un condensado Bose-Einstein fue originada por Dana Zohar en El Ser Cuántico . La teoría hace la conexión entre un generalizado tipo de estructura cuántica llamada fase condensada y las propiedades conocidas del tejido nervioso. Una fase condensada es un sistema dentro del cual todas las unidades están haciendo lo mismo a un mismo tiempo - el sistema ha logrado un alineamiento o fase de coherencia . Ejemplos de ello son el láser , dentro del cual todos los fotones están en fase, los materiales magnetizados , donde todo el dominio magnético está polarizado en la misma dirección, los superfluidos y los superconductores . Las propiedades especiales de todos estos sistemas son debidas a su fase condensada.
La búsqueda de un mecanismo de fase condensada en los sistemas vivientes como una base cuántica para la consciencia, ha descubierto el sistema bombeado Frohlich . Las moléculas vibrantes dipolares en las paredes celulares, emiten fotones "virtuales" de corto rango. Por encima de un cierto nivel de energía, Frohlich demostró que cualquier energía adicional bombeada dentro del sistema, causaba que todas estas moléculas similares vibraran al unísono. Entradas suplementarias de energía resultan en un suplementario aumento de la coherencia, hasta que todas las moléculas logran la mayor forma ordenada de fase condensada - un condensado Bose-Einstein .
El aspecto distintivo de un condensado Bose-Einstein es su extrema coherencia. Zohar dice: "... las muchas partes que van a hacer un sistema ordenado no sólo se comportan como una unidad, sino que se convierte en una unidad - sus identidades se combinan o solapan en tal forma que pierden su individualidad completamente..."
La autora de ese párrafo no está siendo excesivamente mística para el estándar de la mecánica cuántica; ella está describiendo la noción familiar de la indistinguibilidad de los estados de solapamiento de los electrones , con funciones de onda idénticas. Esto nos da un cuadro de fotones virtuales de corto rango en coherencia sobre enormes números de células nerviosas, resultando en un gran (macroscópico) volumen de tejidos nerviosos permeados con una oscilación unificada. Tenemos aquí la base de nuestro modelo de la consciencia: la consciencia es la experiencia subjetiva de este sistema coherente, de un considerable trozo de coherencia cuántica en el tejido nervioso. Hay una incrementada evidencia física para la coherencia cuántica en el cerebro: los investigadores de la meditación han estudiado ondas cerebrales en las diferentes áreas del cerebro, buscando la fase de coherencia. Las similaridades en las ondas cerebrales en diferentes partes del cráneo fueron encontradas, y este trabajo ha sido confirmado por otros investigadores. Lo que es más:
"...el grado de coherencia se ha encontrado que es directamente proporcional al grado de consciencia pura que el meditador declara - Goswami, informando del trabajo de Orme-Johnson y Hayes, 1981."
El paso de corrientes eléctricas dentro de los circuitos neuronales - el clásico cerebro-mente - no hay duda que está conectado con el fenómeno del almacenamiento y recuperación de la memoria, pero la experiencia de ser realmente consciente, con todas las propiedades no-locales cuánticas de la consciencia, es mediada por el cerebro a partir de una macroscópica coherencia cuántica, un condensado Bose-Einstein. Así el cerebro opera en un sistema a dos-bandas: la "mente cuántica" da un soporte físico a la experiencia mística, la experiencia de los más altos Circuitos neuronales, y a las experiencias de gnosis mágica; la "mente clásica" describe las experiencias de la memoria, la historia personal y por tanto la identidad personal.
 
Consecuencias de la Teoría
La teoría del condensado Bose-Einstein (CBE), realmente predice una similaridad entre la conducta de las ondas/partículas fundamentales del cerebro - porque las unas están enraizadas en las otras. La forma en que la consciencia humana trabaja físicamente, es una versión más compleja de la forma en que cosas como los fotones y electrones se comportan, cosas que nosotros no podemos generalmente considerar conscientes (a menos que hayamos estado llevando al extremo los sacramentos). Zohar sugiere que el proceso de toma de decisiones, realmente trabaja como el colapso de la función de onda dentro de un valor simple - un pensamiento particular o estado de la mente. Así la complementariedad onda/partícula de la física cuántica tiene analogías con los estados de consciencia. Podríamos decir que el estado de consciencia "como onda", es la condición anterior a que una decisión sea tomada, existiendo varias "realidades virtuales" o posibilidades alternativas en la mente. La mente tiene una apertura "como onda" a las posibilidades. Tomar la decisión colapsa todas estas realidades virtuales excepto una, y la mente se vuelve singular "como una partícula". Lo que es más, el logro de ese estado singular como partícula, se corresponde precisamente al observador que hace el colapso de la función de onda, cuando está haciendo una medición. La "mente clásica" es el medidor, el observador, en los experimentos físicos cuánticos.
Así que, ¿satisface el modelo CBE nuestro criterio?
1. Ello recupera la identidad en naturaleza entre la materia en nuestros cráneos y el fértil caos del macrocosmos cuántico. El CBE de la mente humana tiene la habilidad de colapsar las funciones de ondas de las realidades potenciales en el universo, porque esa es la forma en que opera en sí misma. Nuestra consciencia es vista como una propiedad del solapamiento de bosones. Los bosones son las partículas de conexión y coherencia entre fenómenos - fotones, gluones, gravitones y otras partículas más exóticas. Zohar sugiere que este solapamiento de bosones dentro de estados de mayor complejidad y coherencia, está en la raíz de la evolución que produjo nuestra consciencia. "Como es arriba, es abajo" es restablecido.
En términos de la experiencia subjetiva de la consciencia, la teoría es muy atractiva, debido al concepto de los pensamientos como patrones bastante grandes de ondas en un substrato aún mayor. Nunca me he sentido todo lo confortable con la idea de que los pensamientos son microscópicos impulsos eléctricos viajando por el "cableado" de neuronas y sinapsis. La consciencia simplemente no se siente como eso. Para adoptar un concepto estándar del yoga, la cuidadosa introspección ha revelado un sentido de la materia de la mente, chittam, el básico "campo" fundamental del que todo lo demás en el reino de la mente es formado. Esto implora ser identificado con la "mente cuántica". La experiencia de la mente cuántica comienza en el 5º Circuito, y alcanza su más completa extensión en el 8º.
En general, este modelo hace nuestros modelos mágicos trabajar mejor. Es más simple de comprender cómo la adivinación y el encantamiento pueden operar cuando nosotros consideramos la naturaleza cuántica de ambos, la mente y el resto del universo. Dos ejemplos de pensamiento mágico que usan de esta teoría son:
1. CONSCIENCIA SUPERPUESTA
¿Sería como si la consciencia humana pudiera literalmente superponerse físicamente? Quizá esto ocurre en el éxtasis sexual. Quizá también suceda en el trabajo mágico de grupo. Gosawami afirma que no hay mentes individuales cuánticas en cualquier caso - simplemente una, una consciencia unitaria, y esa individualidad es generada por la "mente clásica". La formación de una egrégora de grupo sería modelada como la consciencia de la mente cuántica dentro de un grupo, y una descarga dentro de la "clásica" consciencia dividida de ese proceso colectivo. Claramente, la clave a este evento sería la intensa simpatía de propósito, un grado de motivacional intimidad predicada sobre una fuerte confianza, suficiente para permitir el abandono extremo del ego en el clímax gnóstico. La resultante "función de onda egrégora" es formada en los límites de nuestro concepto del ego, donde el miedo a la disolución, el cual nos trajo de vuelta desde la intensidad, es en sí mismo añadido como combustible al fuego. Algo como esto es algunas veces notado en el trabajo ritual altamente exitoso.
Tal éxtasis debería corresponderse con un extraordinario estado gnóstico, incluso si todavía consideramos la gnosis desde el punto de vista del mago individual en el grupo. Una alternativa posiblemente es considerar la gnosis desde el punto de vista de la egrégora en sí misma: esa es la consciencia colectiva de la consciencia cuántica que está realmente haciendo la magia. Las consecuencias de tal paradigma de cambio son difíciles de evaluar en el presente, principalmente por nuestro pobre conocimiento de la naturaleza de la formación de la egrégora. La investigación dentro de los detalles cinéticos y cibernéticos de estos procesos, está todavía en su infancia.
2. LA FISICA DE LA EVOCACION
En la evocación, comenzamos la formación de servidores imaginando una subpersonalidad, un mero juego de mecanismos automáticos con una meta. La primera fase, de toma de decisiones sobre la función del servidor y su estructura, correspondería al colapso de todas las potenciales formas bajo consideración dentro de una singular idea en la mente clásica. La próxima fase - de exteriorización o lanzamiento del servidor - presenta interesantes desafíos a cualquier materialista teoría de la magia. Cibernéticamente hablando, un servidor es un paquete de información. Si aceptamos la TMC vemos que la información es local en el tiempo, y solamente persiste mientras algo físico la emite, esto nos deja con el problema de que un servidor siga actuando, debe ser enlazado a, o más bien emitido por, alguna base material, la cual podría incluir al cerebro humano. Tres modelos de lanzamiento de servidor son considerados aquí:
1. La base del servidor está localizada en el cerebro humano. Las instrucciones son encastradas en el cerebro, inconscientemente presentes hasta que las condiciones externas disparan al servidor a ejecutar su programa. Este es probablemente el más simple modelo para el servidor de tipo talismán o amuleto, el cual existe para proteger al portador, o tomar ventaja de oportunidades para realizar su función. Es posible que las instrucciones sean sólo emitidas cuando el hechicero mira a su talismán, o alternativamente, que una "rutina autorrepetitiva" de instrucciones se ejecute constante o intermitentemente en los recovecos subconscientes del cerebro del hechicero. En este modelo, un servidor de multipropósito sin una base externa física, correspondería a una fuente de poder con una flexible facilidad de programación localizada en el cerebro del mago. Tal servidor podría ser visto como un tipo de dócil elemental en los niveles internos, en un más reduccionista paradigma, como un tipo de artimaña de la mente que es realizada para dar al mago "carta blanca" para llegar a un nuevo servidor al aviso de un momento. Este es esencialmente un modelo de la "mente clásica", al límite del punto cuando el servidor ejecuta su programa. Entonces colapsa alguna función de onda en el mundo correspondiente al resultado deseado.
2. La base del servidor está en un fenómeno físico externo. Tal fenómeno sería requerido para procesar la energía independientemente en orden a mantenerse a sí mismo coherente. Tendría también que tener la propiedad de ser capaz de contener y llevar todas sus instrucciones sin el intermedio del CBE humano. La primera de estas condiciones indica que el lanzamiento consistiría en la generación de un localizado y coherente patrón de energía. La entidad en este paradigma sería vista como un tipo de automantenido sistema disipativo en el sentido que Ilya Prigogine lo describe. (Por algunas fascinantes especulaciones de este tipo de estructura, estoy en deuda con "Invocación del Caos" de Charles Brewster). Ejemplos en la vida diaria serían un anillo de humo, o un vórtice en tu bañera. Tales entidades consisten en sistemas que mantienen su coherencia sin sistemas caóticos más grandes, tomando energía y modelándola en conformidad con su patrón existente. La entidad vista como una estructura disipativa realmente absorbe energía y la libera de nuevo, de tal forma que sostiene su integridad cibernética.
3. No hay cosas tales como los servidores. En este modelo, reducimos toda la actividad "servidor" a la acción de varios hechizos residentes en la mente del mago. La teoría de la acción del servidor es idéntica a la de la acción del sigilo: la información para hacer tareas está localizada en y emitida desde, algún subconjunto del cableado neuronal del mago, "la mente clásica". El mago cree que el mismo hechizo puede ser disparado de nuevo sin la repetición del procedimiento de encantamiento. Es realizado simplemente teniendo unas palabras con la "entidad" relevante. De nuevo, la artimaña de la mente ha dado al mago permiso para creer en un atajo. Este es un modelo de "mente clásica" a la misma extensión como en (1).
Esta tercera teoría es destructora de la experiencia subjetiva de la evocación en los niveles de hechicería, magia ritual y chamanismo. En estos paradigmas, realmente hablas con la entidad, y la tratas como una consciencia independiente. El paradigma del servidor es de mucho más práctico uso para los magos, para colapsarlo brevemente dentro de otro paradigma el cual es en sí mismo sólo parcialmente comprendido. Este es un ejemplo del peligro del reduccionismo de falsear ideas mágicas útiles.
La teoría 2 es atractiva; la noción de que tal entidad podría realizar sus funciones sin que el hechicero humano realmente proyecte la información es interesante. Conforme a TMC, un sigilo trazado sobre una pieza de cuero, emitirá información sobre su forma y materiales solamente, no sobre su propósito. Su función, la información la requiere para hacer su trabajo, existe exclusivamente en y es emitida por el cerebro del hechicero. Para que el sistema disipativo se ajuste a nuestra teoría, toda la información requerida para el trabajo entre manos tendría que ser físicamente codificada en los patrones de energía del sistema en sí mismo. Tal entidad tendría probablemente que ser una parte más compleja que un anillo de humo para contener suficientes trozos de información para el hechizo promedio. Hay poca evidencia en el presente para la existencia física independiente, de sistemas disipativos suficientemente complejos para hacer hechizos automáticamente. Además, ¿podría tal entidad tener la habilidad de colapsar las funciones de onda en el mundo? Necesitaría tener una naturaleza del tipo mente cuántica, así como su estructura "clásica".
La primera teoría no sufre de ninguno de estos inconvenientes, pero no es necesariamente candidata a ser preferida sobre la Teoría 2, sólo por esa razón. Desarrollos adicionales en la física no dudarán en darnos más información sobre qué sistemas disipativos en magia pueden ser semejantes, y si serían capaces de acción del estilo de la mente cuántica.
 
CONCLUSIONES: HECHICERIA, METAFISICA Y CIENCIA
En nuestros mitos científicos corrientes, podemos confiadamente identificar la consciencia no local como:
1. La "mente cuántica" que colapsa las funciones de onda al hacer observaciones sobre ellas, dando preponderancia al universo "clásico" de ordinario sentido-percepción;
2. La "mente más grande" que realmente hace la magia posible, y es la fuente de efectos psíquicos tales como la telepatía;
3. La base física de toda gnosis, especialmente:
4. El éxtasis transpersonal del núcleo místico de la experiencia, en el cual la identificación con la "mente clásica" cesa.
 
Mientras la investigación progresa en esta área, veremos cómo de bien el modelo continua ajustándose. Pero también necesitamos considerar cuán útil son los modelos científicos para el mago en cualquier caso. La Magia del Caos ha tenido siempre en su esencia un profundo respeto por la excelencia técnica en la hechicería, y una profunda impaciencia con la metafísica. Cuando valoramos una creencia, el criterio es (o debería serlo): ¿Ayuda a que la magia funcione? La Hechicería debería ser absolutamente despiadada con la metafísica: lo que importa no es cómo de consistente la creencia es con el resto de las creencias de uno mismo, sino si uno puede creerla durante el tiempo necesario para hacer la hechicería. Por ejemplo, negar pseudociencias tales como la astrología no añade absolutamente nada a la hechicería, así que ¿por qué hacerlo? Recordando el viejo chiste a expensas de la física teórica: confrontado con un deslumbrante experimento, el teórico dice: En la práctica todo está muy bien, pero ¿cómo funcionaría en la teoría? Esta posición puede añadirse sólo a algún tipo de Gran Anécdota, en esta instancia, el aspecto religioso de la Ciencia. No somos asistidos en ninguna forma en nuestra magia, por el rechazo de modalidades de creencias no científicas, a menos que esta posición tenga una dirección de retorno a la Ciencia como una Religión , la Religión del 4º Aeon. En ese caso, tal creencia nos ayudará solamente si no podemos movernos fuera de un modelo simple de acercamiento, una limitación Modernista.
No hay por supuesto nada "erróneo" o reprensible en usar el Cientificismo como la total base metafísica para tu magia, pero tal acercamiento no es realmente vendible como Magia del Caos, a menos que admita que esta posición es una creencia autorrestrictiva puramente personal. En otras palabras, el mismo hecho de que haya magos exitosos por ahí usando todas las formas de exóticos o mentecatos sistemas de creencias, para hacer que sus brujerías funcionen bien, en sí mismo invalida tal universalismo espúreo. Creer en la magia solamente si es apoyada teóricamente por el presente estado de la física es aceptable, pero tiene la misma falta de validez universal para el paradigma de la Magia del Caos, que un mago rabínico pretendiendo que la Cábala es el único y sólo verdadero sistema de magia. ¿Están las creencias, éxtasis y esperanzas de todo el mundo cifradas, en las criptografías matemáticas de la física avanzada? Lo dudo, así como decir que a ellas se restringe el crecimiento y desarrollo de la corriente de la Magia del Caos. En cualquier caso, un cierre teórico totalmente ordenado es probablemente imposible, y casi ciertamente desaconsejable. Después de todo, la gran hechicería, como el gran sexo, es realmente desordenado.
Cada era tiene sus metáforas científico-ocultas. Tanto si hablamos de "vibraciones" del "éter", o indeterminación cuántica, lo que importa es el poder de la metáfora para facilitar la magia. Los magos son más efectivos cuando utilizan el paradigma que mejor trabaja para sus propias artimañas mentales. Los hechiceros con un fundamento científico probablemente obtendrán el "Efecto ¡Guau!" de tales especulaciones; a otros fallará el ¡Guau! y por lo tanto verán las intuiciones del modelo como sobrevaloradas. Eso es precisamente lo útil que es la teoría científica para nosotros, los hechiceros.