dom

06

sep

2015

CAMINOS CON CORAZON



Seguir un “camino con corazón” no significa necesariamente desarrollar una actividad excepcional, como la de un artista o un científico, ni tampoco ser exitosos de la manera en que nuestra sociedad define lo que el éxito es. Incluso un trabajo sencillo y rutinario puede ser, tal vez transitoriamente, la actividad que haga posible que nos vayamos desarrollando en los aspectos realmente importantes de nuestra vida. Y en la medida en que prestemos cada vez más atención a las actividades para las que estamos destinados, aquello que constituye nuestra verdadera misión en la vida irá ocupando “automáticamente” el lugar central que le corresponde.
Cuando hacemos aquello en lo que creemos profundamente y que a la vez nos produce una íntima satisfacción, estamos centrados en nosotros mismos y no necesitamos de la aprobación de los demás. Se fortalece así nuestra autoestima y la confianza en nosotros mismos. Por último, seguir con convicción nuestro propio camino no sólo es bueno para nosotros. 

Al recorrer nuestro “camino con corazón” también beneficiamos a los demás porque reciben entonces lo mejor que tenemos para ofrecer. Para llevarlo a la práctica Realmente vale la pena hacer todos los cambios que sean necesarios en nuestras vidas para poder transitar nuestro propio “camino con corazón”, porque cuando actuamos para cumplir con nuestra verdadera misión alcanzamos resultados que de otro modo estarían fuera de nuestras posibilidades ordinarias.

Cuando estés entusiasmado, “en lo alto”, mantente allí. Y cuando estés “en lo bajo”… toma una siesta. O haz algo para cambiar tu estado. Lo que puedes lograr cuando estás “en lo alto” es mil veces más efectivo y beneficioso que lo que puedas hacer con mucho esfuerzo estando fuera de tu centro. 
 Esther Hicks

 Al decidirnos finalmente a ocupar nuestro auténtico lugar en el mundo no sólo comenzamos a ser más felices y más eficientes sino que además otras personas y circunstancias comenzarán a favorecernos. Y aún si se presentan problemas estaremos mejor dispuestos para enfrentarlos y resolverlos. 

 Concretamente:

Aunque a veces nuestras obligaciones parezcan ser obstáculos insuperables, siempre está dentro de nuestras posibilidades tomar algunas sencillas decisiones. Y es posible que con dar los primeros pasos y mostrar la voluntad de cambiar, el Universo nos sorprenda mostrándonos nuevas posibilidades. 

Si el problema inicial es que actualmente estamos desconectados de lo que anhelamos íntimamente y no somos conscientes de nuestra vocación, entonces lo primero será preguntarnos qué es lo que más nos gusta hacer e ir cultivando esas actividades en la medida de nuestras posibilidades. También podemos repetir una sencilla oración pidiendo que se nos muestre cuál es nuestra misión. 

Las actividades que estamos tratando de identificar suelen ser aquellas que podemos llevar a cabo con entusiasmo durante horas casi sin notar el paso del tiempo. 

Es necesario confiar… Confiar en la vida, confiar en que las cosas saldrán bien, confiar en las personas que nos rodean, y confiar en nosotros mismos y en nuestro potencial. 

El Universo necesita que ocupemos nuestro lugar… 

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